domingo, 9 de junio de 2013

Doble moral

El otro día veía en la tele un partido de voley y Natalia le decía a una de sus jugadoras: "ahora sí te cagaste huevona de mierda, ya no vuelves a jugar"... seguro cientos de miles de personas aplaudían en su casa con júbilo la garra y fortaleza de la guerrera entrenadora mientras la adolescente jugadora la miraba con cara de pánico y humillación. Por algo "Doña Bárbara" fue elegida la mujer del año en nuestro país. Un buen ejemplo para nuestro pueblo de que así hay que tratar a nuestros hijos, alumnos, pupilos, etc. Poco después veía en el mismo canal de televisión que el noticiero reprobaba la actitud de un maestro que maltrataba a un niño en clase ridiculizándolo frente a otros veinte chicos. Doble moral sin duda. Somos un país sin mucha claridad moral. Admiramos a Fujimori por su trabajo a pesar de sus crímenes; a Castañeda porque hace obra aunque sea corrupto; a Toledo por su origen aunque sea mentiroso; a Alan por su oratoria aunque nos haya dejado la peor crisis de la historia. Delincuentes consumados se re insertan en la sociedad con una facilidad asombrosa: los Business Track ya están tomándose un trago en el club, León Alegría saluda a todo el mundo en el supermercado, Malu Costa es estrella en la tele y todos quieren entrevistarla. La televisión hace apología de los delincuentes y los convierten en seres míticos para los hampones que siguen sus pasos. Gringasho es más conocido que Gerardo Chávez o Juan José Chuquisengo (¿viste?, tú tampoco los conoces). No tengo duda que nuestra sociedad está confundida y es por eso que ahora un ex presidente quiere hacernos "cholitos" tan fácilmente, insultando nuestra inteligencia. Porque al fin y al cabo la sociedad peruana lo va a olvidar porque no le importa. Y seguramente será candidato nuevamente y muchos votaremos por él. Como volvimos a hacer presidente a Alan; como preferimos a Keiko y ansiamos la libertad de su padre; como cada cinco años elegimos a esa fauna congresal; y también como intentamos botar a Villarán con argumentos como "prefiero la corrupción que la ineptitud" (lo leí de un amigo del facebook). No sé de qué depende que como sociedad cambiemos. No sé si es de los padres y de lo que enseñen a sus hijos. No sé si de los medios y que resalten lo bueno y no la basura. No sé si de las autoridades y enfrenten la corrupción. No sé si de la iglesia o de los empresarios. No sé realmente si de algunos de ellos o de todos. Pero creo que no podemos esperar que otros sean los que empiecen, ¿no crees?

Mayo 2013

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